Hay algo que todos sabemos por experiencia: lo peor
que podemos hacer ante un problema es esquivarlo. No por eso dejará
de existir. La droga existe y, aunque no nos guste, esta aquí,
a nuestro alrededor y como padres debemos estar preparados para enfrentarla.
No existe escuela que nos enseñe a criar hijos; sin embargo una
cosa es segura: si estás bien informado, estás en mejores
condiciones de ayudarlos.
Una de las actitudes familiares, que atenta contra
la prevención, es la minimización de las situaciones de
riesgo. Las consecuencias del consumo de alcohol, marihuana o fármacos
tienden a ser banalizadas como simples transgresiones. Esta actitud
implica poner a nuestros jóvenes hijos en una situación
grave de indefensión.