menu 1
menu 2
menu 3
menu 4
 

Es preferible creer en vos mismo, cuidar lo que querés, quererte como sos, y especialmente, saber decir NO a lo que te hace mal. Porque a veces decir NO, aunque suene contradictorio, es positivo.

Decir NO a las Drogas    
 

¿Qué es la prevención?

Prevenir es anticiparse, adelantarse, actuar para evitar que ocurra algo que no queremos que pase, en este caso, que se consuman drogas. Pero, si ya se están tomando drogas, prevenir es intentar evitar que el problema vaya a más y, en caso de existir alguna situación de dependencia, ayudar a las personas a recibir tratamiento para superarla y a salir de ella.

El fenómeno del consumo de drogas ha variado en los últimos años: se incorporan nuevas sustancias, aumenta el consumo de sustancias legales, disminuye la edad de inicio en su utilización, y se llega a una situación de dependencia a edades cada vez más tempranas.

Todo ello hace que se enfatice la prevención como una herramienta fundamental con la que evitar o retrasar el abuso de drogas.

Sus objetivos más importantes son:

EDUCAR a los individuos para que sean capaces de mantener relaciones responsables con las drogas.

RETRASAR la edad de inicio del consumo.

MODIFICAR aquellas condiciones del entorno socio-cultual que favorecen el aprendizaje del comportamiento del uso de drogas.

INTERVENIR en las causas del malestar individual, bien modificando aquello que lo produce, bien ayudando al sujeto a superarlo.

OFRECER ALTERNATIVAS de vida saludable.

Desde La asociación civil DECIR NO entendemos que la prevención debe reunir, al menos, algunas de las siguientes características:

  • Debe ser viva: acompasándose a los cambios del contexto social.
  • Debe ser continua: no centrándose en acciones aisladas.
  • Debe ser comprehensiva: involucrando a distintos agentes y grupos sociales.
  • Debe ser técnica: huyendo de actuaciones voluntaristas.
  • Debe ser evaluable: para conocer su alcance y eficacia.

Modelos de prevención en drogadependencias

Modelo ético jurídico: se sustenta en la consideración de que el abuso de sustancias ilegales es en si misma una conducta delictiva, ante la que se deben adoptar medidas punitivas.

Enfoque médico-sanitario: se basa en la idea de drogadicto como víctima de una enfermedad, y la droga un agente agresor, no ya corruptor, de la salud pública sin importar el estatus legal de la misma.

Enfoque psicosocial: se sustenta en el reconocimiento de la complejidad de cada individuo y del peso que tienen los factores psicológicos y ambientales sobre sus decisiones. La adicción es una forma más de comportamiento humano que se debe analizar según los principios que rigen toda conducta.

Modelo sociocultural: entiende que una verdadera política preventiva no puede hacer abstracción de la estructura socioeconómica dentro de la que crecen los consumidores de drogas, ni dejar de considerar el aspecto cultural del uso de ciertas sustancias por parte de grupos concretos.

Modelo geopolítfco estructural: conceptualiza el consumo de drogas y el narcotráfico como un fenómeno global consustancial a las circunstancias que crean y mantienen el subdesarrollo de los países.

Estrategias de prevención

Las estrategias de actuación en el ámbito preventivo conforman un amplio abanico de posibilidades. El modelo teórico imperante determinará en gran medida el tipo de intervención que se realice. Las tácticas más reconocidas en la actualidad son la informativa, la formativa y la de generación de alternativas. En todas, debemos apuntar a las siguientes exigencias:

  • Evitar aquellas actuaciones que han resultado ineficaces o contraproducentes en el área preventiva, por ejemplo castigo, mensajes alarmistas y dramáticos, etc.
  • Huir de acciones puntuales y aisladas.
  • Prescindir de actuaciones indiscriminadas: cualquier programa preventivo debe adaptarse a los valores, hábitos y relación con las drogas de los individuos destinatarios de la intervención.

Principios básicos de la prevención del uso de drogas

  1. Los programas preventivos deben considerar a todas las drogas psicoactivas adictivas, legales e ilegales.
  2. Deben reforzarse las actitudes sociales de rechazo al consumo de drogas y fortalecer la voluntad de la comunidad para actuar en ese sentido.
  3. Los programas preventivos deben diseñarse para fortalecer los factores protectores y debilitar los factores de riesgo.
  4. La educación contra las drogas impartida a los jóvenes debe evitar, hasta donde sea posible, el didactismo, pero ha de fomentarse el método interactivo.
  5. Siempre debe incluirse a los padres de familia en las actividades preventivas que se realicen con los jóvenes.
  6. Los programas deben considerar acciones a largo plazo, continuadas, sistemáticas y repetidas.
  7. Las acciones que se realizan en la comunidad deben tener a la escuela como un componente esencial.
  8. Los programas deben identificar a los problemas específicos de cada comunidad para actuar sobre ellos.
  9. La divulgación hacia la comunidad debe incluir, siempre y con énfasis, las normas jurídicas contra el consumo de drogas.
  10. Siempre que sea posible, los programas preventivos incluirán acciones específicas para cada etapa del desarrollo o para cada sector o grupo social.

NIVELES DE PREVENCIÓN

Se distinguen tres niveles de prevención en función de la relación que el sujeto consumidor establece con la sustancia.

  • Primaria
    Las actuaciones propuestas se ubican antes de que la persona tenga contacto alguno con la droga.
    Objetivo: protección de la salud con el fin de evitar o demorar la aparición de un problema relacionado con el consumo de drogas.
    Estrategias: Actividades de promoción general de la salud (prevención inespecífica)
  • Secundaria
    Estas actuaciones se dirigen a grupos en los que ya se ha detectado alguna situación relacionada con el uso de drogas.
    Objetivo: intentar que no se originen adicciones o consumos problemáticos, por lo que prevención específica resulta más conveniente.
    Estrategias: Actividades de detección precoz de consumos, diagnósticos situacionales.
  • Terciaria
    Actúa cuando ya ha aparecido un determinado problema. Es decir, una vez instaurado un consumo problemático, son todas aquellas medidas asistenciales que posibilitan la rehabilitación y reinserción social del individuo.
    Objetivo: mitigar las consecuencias adversas asociadas al consumo e impedir un agravamiento del problema.
    Estrategias: Medidas asistenciales específicas, de acuerdo a cada caso particular.

Nueva clasificación (NIDA: National Institute of Drug Abuse)

Centra su interés en la población a la que se dirige la acción preventiva.

Prevención universal: el grupo destinatario será la población en general.

Prevención selectiva: los destinatarios serían los grupos de población en situación de riesgo mayor en comparación con el anterior.

Prevención indicada: va dirigida a subgrupos concretos de la población con conductas problemáticas y donde es frecuente que hayan establecido una relación problemática de consumo de drogas.

 

ACCIONES DE MAYOR VALOR PREVENTIVO
EN EL ÁMBITO ESCOLAR

 

“La escuela debería ser un factor protector contra la práctica del consumo de sustancias psicoactivas. El ámbito escolar, junto con el familiar, debe proveer a los niños y jóvenes los instrumentos prácticos y morales para desenvolverse sanamente en la vida, al tiempo que se transmiten conocimientos y valores, se moldean las actitudes y se afianzan o rechazan costumbres y prejuicios”.

Dr. Rafael Velasco Fernández :
Las adicciones. Manual para padres y maestros.

 

ACCIONES EDUCATIVAS E INFORMATIVAS:

  • Enseñar los efectos de las drogas a corto y a largo plazo utilizando métodos interactivos sencillos, respetuosos y amenos. No dramatizar.
  • Informar sobre lo que establecen las leyes y sobre las consecuencias de violarlas, haciéndolo con objetividad y sin excesos. No atemorizar.
  • Colaborar con los alumnos a establecer metas positivas personales y colectivas a corto y a mediano plazo. No sermonear.

    ACCIONES PREVENTIVAS INDIRECTAS:

  • Favorecer la práctica del deporte, mostrando sus ventajas para la salud física y mental.
  • Estimular las actividades creativas y artísticas (música, teatro, artes plásticas, artesanías)
  • Desarrollar la camaradería entre los alumnos formando grupos para la ejecución de los trabajos escolares y para otras actividades.
  • Motivar a los jóvenes a que favorezcan la comunicación con sus padres y maestros.

FACTORES SOCIALES DE RIESGO

REFERIDOS AL HOGAR:

  • Hogares “caóticos”: no existen reglas de comportamiento, no hay comunicación verdadera, cada uno “hace su vida”, ausencia física de ambos padres, consumo de sustancias por los propios familiares adultos, etc.
  • Educación errónea o negligente por simple abandono o comodidad; abuso físico o castigo corporal como único método “educativo”; violencia intrafamiliar.
  • Falta de afecto genuino en la familia, desamor y alejamiento emocional entre padres e hijos, y entre los padres mismos.

    RELACIONADOS CON LA ESCUELA Y CON LA COMUNIDAD:

  • Fracaso escolar o fallas académicas.
  • Pobre adaptación social con malas relaciones interpersonales (irritabilidad, intolerancia, tendencia a la soledad, etc.)
  • Permisividad social (percepción, por parte del joven de que los amigos y la comunidad en general aceptan el consumo de alcohol y otras sustancias como algo “no tan malo en realidad”).
  • Asociación con jóvenes de conducta antisocial, dentro o fuera de la escuela.
  • Acceso fácil a las sustancias adictivas (bajo costo y poco riesgo de ser descubiertos).
  • Exceso de tiempo libre (sobre todo en quienes no llenan su tiempo de ocio con actividades positivas y saludables).

FACTORES SOCIALES DE PROTECCIÓN

  • Fuerte ligazón emocional en la familia.
  • Conducción “firme” del hogar por los padres, con reglas de conducta claras, e involucramiento en la vida y actividades de sus hijos.
  • Éxito escolar, o al menos, logros académicos aceptables.
  • Relación sostenida y continuada con instituciones prosociales, como otras familias, la escuela, organizaciones religiosas, deportivas o humanitarias.
  • Adopción, por convencimiento propio y decisión personal, de las normas en torno a las drogas y al comportamiento social.
  • Práctica del deporte y desarrollo de actividades artísticas y creativas.

¿QUÉ ES UN PREVENTOR?

Un preventor puede ser cualquier persona que estando implicada en la vida de su comunidad, cuenta con dos cualidades: la primera es su capacidad de liderazgo que le otorga el reconocimiento de sus conciudadanos procurándole una posición social estratégica. La segunda, es que es una persona sensible a las necesidades y problemas del entorno, lo que la convierte, junto con la capacidad de liderazgo, en un agente de cambio social.

Un preventor es además una persona especialmente motivada y entusiasta a la hora de realizar cualquier intervención, entendiendo, y haciendo entender que la persistencia es siempre básica para que se produzca cualquier cambio.

El preventor dinamiza y hace de puente, busca soluciones a problemas sociales y acompaña el proceso de las personas implicadas. Puede convertirse en una figura de referencia para una determinada parte de la población y actuar como promotor de determinados estilos de vida alternativos al consumo de sustancias.

Podemos considerar como preventor a: miembros de asociaciones juveniles, voluntarios de distintos tipos de asociaciones, grupos de apoyo social, grupos religiosos o deportivos, docentes, trabajadores sociales, médicos, promotores de la salud, etc.

Este hace posible que la prevención adopte su dimensión comunitaria, esto es, recoge la preocupación social por el problema de las drogas y actúa con las personas susceptibles de consumo, consiguiendo dinamizar a la comunidad próxima y a la sociedad de modo que sea posible la transformación de valores y actitudes positivas hacia la salud en general y de la prevención de drogadependencias en particular.

 
     
     
   
     
   
     
0647